Drosophila Design

Diseño gráfico y web, infografía, ilustración y cultura en general

09
Dic
2011

MORISAWA fontpark 2.0 – Dibuja en japonés

Mueve, gira, amplia, borra, añade y copia el silabario y los kanjis del idioma japonés para dibujar lo que quieras.

Se trata de una aplicación web muy divertida que te permite usar como paleta de dibujo parte del silabario hiragana y varios kanjis. Con un poco de paciencia puedes llegar a hacer un dibujo muy chulo. Además, una vez terminas el dibujo “tipográfico”, se crea una animación acelerada de tus movimientos creativos. Dáte una vuelta por la galería y asómbrate con los dibujos de los demás.

Este juego viene de la mano de Morisawa Inc., una empresa japonesa con sede en Osaka fundada a principios del siglo XX que se dedica al diseño tipográfico y al desarrollo de sistemas de composición tipográfica.

Juega y crea con Fontpark2.0

fuente Asociación Cultura Japonesa Alcobendas


09
Ago
2011

Painting Reality

Painting Reality fue una acción urbana realizada en Berlín por el colectivo de artistas IEPE and the anonymous crew. Iepe Rubingh es un artista nacido en 1974 en Rotterdam, Alemania y que vive en Berlín desde 1997. Para esta acción nueve ciclistas vertieron 500 litros de pintura ecológica en botes de cuatro colores sobre un concurrido cruce de Berlín. El resto del trabajo lo hicieron los coches y peatones marcando sus recorridos sobre el asfalto a modo de esquema de circulaciones. El automatismo de la acción es parte de su espontáneo encanto.






Y finalmente, como la pintura era soluble en agua; todo se perdió como gotas de agua bajo la lluvia...
> Ver el vídeo

14
Jun
2011

Haruki Murakami - Soñadores "poco realistas"

El pasado día 9 de junio el escritor japonés Haruki Murakami recibió el Premio Internacional de Cataluña 2011. En su discurso de aceptación habló sobre qué significa ser japonés, sobre la naturaleza y su fuerza, sobre la impermanencia del todo, sobre el "poder tecnológico" de Japón, sobre la crisis de energía actual, sobre las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, sobre el desastre de Fukushima, sobre el comportamiento humano, sobre economía y política, y por encima de todo sobre ética. Sobre la necesidad de quitarnos el miedo y convertirnos en "soñadores poco realistas".

Aquí dejo el DISCURSO COMPLETO DE HARUKI MURAKAMI y unas pocas palabras sacadas del mismo:

En japonés tenemos una palabra, "mujô" (無常), que sirve para designar el hecho de que no hay nada que sea permanente, que no hay ningún estado que dure para siempre.
...
Se podría decir que esta idea de que "todo pasa" implica una especie de resignación ante el mundo, la aceptación que al final el hombre no saca nada de oponerse al curso de la naturaleza. Sin embargo, los japoneses hemos sabido encontrar una forma de belleza dentro de esta resignación.

...

Hoy, 66 años después del lanzamiento de las bombas atómicas, la planta número uno de la central de Fukushima ya hace tres meses que libera radiación y contamina la tierra, el mar y el aire de su alrededor. Todavía no hay nadie que sepa cómo pararlo. Esta es la segunda gran desgracia nuclear que los japoneses sufrimos en nuestra historia, pero esta vez no es que nadie nos haya echado ninguna bomba atómica. Nos lo hemos buscado los mismos japoneses, hemos cometido el error con nuestras manos, hemos hecho mal en nuestro país, hemos destruido nuestra propia vida. ¿Por qué ha pasado esto? ¿Dónde está el rechazo por la energía nuclear que habíamos mostrado desde del final de la Segunda Guerra Mundial? Qué es lo que ha dañado y corrompido la sociedad rica y pacífica que hemos intentado construir todos estos años? El motivo es bien sencillo. La "eficiencia".

...

Y, una vez llegados a este punto, ya no hay marcha atrás. Ya es un hecho consumado. A la gente que tiene miedo de la producción de energía nuclear se les pregunta amenazadoramente que si no les importa que no haya suficiente electricidad. E incluso entre los ciudadanos se extiende la sensación de que no queda más remedio que depender de la energía nuclear. En Japón hay mucha humedad, y no poder encender el aire acondicionado en verano es casi una tortura. A la gente que pone en duda la energía nuclear se les cuelga la etiqueta de "soñadores poco realistas ".

...

Pienso que sería fantástico que tanto ustedes como nosotros, tanto en Cataluña como en Japón, pudiéramos ser unos "soñadores poco realistas" y pudiéramos formar una "comunidad espiritual "abierta, que supere fronteras y culturas. Pienso que podría ser un buen punto de partida para la regeneración después de los varios desastres y de los ataques terroristas terriblemente trágicos que hemos vivido estos últimos años. No debemos tener miedo de soñar. No hay que dejarse atrapar por los perros de los desastres que se presentan con el nombre de "eficiencia" y "conveniencia". Debemos ser unos "soñadores poco realistas" que avancen con paso firme. Los humanos nos morimos y desaparecemos. Pero la humanidad perdura. Es algo que se va heredando indefinidamente. Por encima de todo, tenemos que creer en la fuerza de la humanidad.

02
Jun
2011

¿Eres un Criminal de la Comic Sans? Rehabilítate

La tipografía Comic Sans, la más odiada y la más querida, tuvo su origen en 1994 para un cometido muy específico, según cuenta su creador Vincent Connare:

Diseñé la Comic Sans cuando trabajaba en Microsoft y recibí un versión beta de Microsoft Bob. Era un paquete de software de comics que tenía un perro llamado Rover que hablaba usando bocadillos con el texto escrito en Times New Roman.

La Comic Sans no fue diseñada como una tipografía sino como solución a un problema muy habitual que sucede con los interfaces de los programas: la tipografía utilizada para comunicar el mensaje.

Cuando diseñé la Comic Sans no hubo intención de incluir esta tipografía en otras aplicaciones distintas de aquellas diseñadas para los niños.

Con este ameno y divertido tutorial, Comic Sans Criminal, aprenderás a utilizar esta "tipo" en los momentos adecuados.

Otra web de referecia interesante es Ban Comic Sans, una plataforma que lo dice todo con su título: "Comic Sans Prohibida".


Comic Sans Criminal

via Why Comic Sans?
via Microsiervos
Comic Sans Criminal

05
Nov
2010

Deontología


Decía W. Gropius que la primera arquitectura es una manta. Aquella que se superpone claramente a la forma y que funciona a la perfección respecto a las necesidades del hombre. Es una de las reflexiones más simples y más brillantes a la vez que he escuchado nunca. Una reflexión que siendo la esencia misma de la arquitectura, muchas veces se pasa por alto. Esto es lo que me ha evocado el texto elegido. Un fragmento de “Maus” de 1986, escrito y dibujado por Art Spiegelman y con el que ganó un Pulitzer. El libro está ambientado en la Segunda Guerra Mundial y en el pasaje en cuestión se recoge lo que bien podría ser un ejemplo puro de las palabras de Gropius. Una referencia arquitectónica respaldada por argumentos de funcionalidad, de autoconstrucción y, sobre todo, de sencillez conceptual y lenguaje directo y claro que justifica una forma, sea la que sea. Spiegelman habla de la llamada “arquitectura de emergencia”, es decir, detalla la construcción de un bunker que diseña su padre para esconderse de los nazis.

El proyecto en este caso, está pensado y levantado con un objetivo muy claro y definido pero que no siempre es así en la profesión. A veces la forma, el diseño o la simple firma de un autor en una revista, pesan mucho más que la finalidad de un proyecto. En estos tiempos que corren en los que tanto hemos oído el término “arquitectura de emergencia”, muchas veces nos cansamos de ver contenedores habitados como propuestas puramente formalistas y vacías, de líneas bonitas, de escaso confort y abundante glamour arquitectónico. Ideas que, sin cumplir la
eficiencia básica necesaria, se envuelven con discursos mediáticos y lenguajes crípticos que aluden a dimensiones “expresosensitivas”. Ideas que esconden formas pero discursos baratos que sólo sirven para engañar a la sociedad y a la profesión.

Creo que algo podemos y debemos aprender de este texto de “Maus”. La arquitectura de emergencia no es el problema, pero sí lo es banalizar sobre ella. No hay nada malo en escribir con propiedad, pero sí lo hay cuando la estrategia ante un discurso vacío es una retórica enfermiza. Como tampoco hay nada de malo en los formalismos, pero sí lo hay cuando los disfrazan de falsa teoría y razonamiento que no va más allá que el de una bonita forma. La arquitectura es lo suficientemente amplia como para abarcarlo todo. Eso sí, sea lo que sea debemos exigir honradez en las propuestas.

En el texto, se nos explica cómo una persona con necesidades es capaz de idear un “búnker escondrijo” que tal vez no esté bien aislado o que sea poco salubre, pero que cumple su función, que es la de salvar la vida a Vladek y a los suyos. En el lugar que nos corresponde en todo esto, es nuestro deber como personas formadas en el arte de la arquitectura ser capaces de satisfacer las necesidades que nos permitan el ingenio y la técnica de la sociedad en la que vivimos, y hacerlo escuchando a la gente para quienes construimos, poniéndonos a su servicio y asesorándoles bajo nuestra posición de arquitectos. Eso nos ayudará a crear nuevas vías de experimentación y desarrollo. Debemos intentar no caer en arquitecturas vacías así como tampoco alejarnos tanto del suelo que apenas escuchemos a los usuarios de nuestras construcciones. Porque probablemente nos demos cuenta de que tenemos mucho que aprender de la persona que menos nos imaginamos. El bunker, como la manta de Gropius, es la primera y más vital arquitectura para Vladek.

Iker López Consuegra
http://morula-collective.blogspot.com/

03
Jun
2010

El valor de la impermanencia - Wabi Sabi (segunda parte) (estética)

El wabi sabi es el rasgo más notable y característico de lo que consideramos la belleza tradicional japonesa. A grandes rasgos, ocupa la misma posición en el panteón japonés de los valores estéticos que los ideales griegos de belleza en Occidente. Representa exactamente lo opuesto a los ideales occidentales de gran belleza como algo monumental, espectacular y duradero. No se encuentra en momentos de eclosión y exuberancia de la naturaleza, sino en momentos de asentamiento y principio. El wabi sabi no trata de flores maravillosas, árboles majestuosos o escarpados paisajes. Es lo intrascendente y lo oculto, lo provisional y lo efímero: cosas tan sutiles y evanescentes que resultan invisibles para la mirada ordinaria.

Fujiwara no Sadaie, poeta japonés del siglo XII, escribió un poema del cual se dice que capta el espíritu del wabi sabi:

Miro a lo lejos

y no veo cerezos

ni hojas matizadas:

sólo una modesta cabaña en la playa

a la luz de un atardecer de otoño.

El wabi sabi es una comprensión de la belleza que reside en lo modesto, lo rústico, lo imperfecto, incluso en lo decadente, una sensibilidad estética que halla una melancólica belleza en la impermanencia de todas las cosas.

Puede hallarse belleza en la fealdad. La belleza del wabi sabi es, en cierto sentido, el hecho de aceptar lo que se considera feo. Sugiere que la belleza es un acontecimiento dinámico que se produce entre uno mismo y algo más; es pues, un estado de alteración de la conciencia.

El wabi sabi es una apreciación estética de la evanescencia de la vida. Las imágenes wabi sabi nos obligan a contemplar nuestra propia mortalidad y evocan una soledad existencial y una delicada tristeza. También provocan un alivio agridulce, ya que sabemos que toda existencia comparte el mismo destino.

El estado mental wabi sabi se comunica a menudo a través de la poesía. Rikyu utilizó este poema de Fujiwara no Teika, poeta japonés del siglo XII, para describir el estado de ánimo wabi sabi:

Alrededor, ninguna planta en flor

ningún destello de las hojas de arce,

únicamente una solitaria choza de pescador

en la orilla a media luz

de este principio de otoño.

Las cosas wabi sabi son expresiones del tiempo congelado. Están hechas de materiales que son visiblemente vulnerables a los efectos del tiempo y del trato humano. Registran el sol, el viento, la lluvia, el calor y el frío en un lenguaje de decoloración, óxido, deslustre, manchas, torsión, contracción, marchitamiento y grietas. Las cosas wabi sabi se aprecian sólo mediante el uso y el contacto directo; nunca se encierran en un museo. Tienen una cualidad vaga, desdibujada o atenuada, tal como les pasa a las cosas cuando se acercan a la nada o provienen de ella.

El inestimable contenido debe permanecer ahí de forma completamente auténtica, debe estar como si no estuviera; más bien, debería ser descubierto accidentalmente. En principio no se sospecha de la presencia de nada extraordinario, sin embargo, detrás de un examen más atento, una mina de oro auténtico brilla de forma inesperada. Pero el oro en sí mismo permanece siempre idéntico, se le haya descubierto o no. Retiene su realidad, esto es, su autenticidad para sí mismo, indiferente a las circunstancias.

Por tanto, mientras que wabi significa ser verdadero para sí mismo, la importancia estética de la idea de sabi reside en la estima por las cosas que sugieren edad, desecación, entumecimiento, frialdad, oscuridad, por toda una serie de sentimientos negativos que son lo opuesto a lo cálido, la primavera, el carácter expansivo, la transparencia, etc. Son, de hecho, sentimientos que proceden de la pobreza y la carencia; pero tienen también una cierta cualidad que los conduce a un elevado éxtasis estético. En alguna medida, wabi es sabi, y sabi es wabi; son términos intercambiables.

En el bosque, profundamente enterradas en la nieve,

la noche pasada, una rama de ciruelo abrió sus flores.

Bibliografía

Juniper, Andrew, Wabi Sabi. El arte de la impermanencia japonés, Ediciones Oniro S.A., Barcelona, 2004.

Kakuzo, Okakura, El libro del té, José J. de Olañeta Editor, Palma de Mallorca, 2005.

Koren, Leonard, Wabi-sabi para artistas, diseñadores, poetas y filósofos, Sd Edicions, Barcelona, 2006.

T. Suzuki, Daisetz, El Zen y la cultura japonesa, Ediciones Paidós Ibérica S.A., Barcelona, 1996.

28
May
2010

El valor de la impermanencia - Wabi Sabi (primera parte)

El wabi sabi es una apreciación estética de la evanescencia de la vida. Las imágenes wabi sabi nos obligan a contemplar nuestra propia mortalidad y evocan una soledad existencial y una delicada tristeza.

Wabi Sabi 侘寂

Los japoneses de hoy día siguen mostrándose muy reacios a adoptar cualquier definición generalizada del wabi sabi. La característica atracción y afición japonesa por la ambigüedad ha ayudado a mantener y cultivar la especialísima aura que rodea a este concepto. En realidad, el hecho de no poder definirlo es lo que lo convierte en algo tan especial y sagrado, y es debido sobre todo a este rasgo que todavía perdura en la actualidad.

A lo largo de la historia se ha impedido deliberadamente la comprensión racional del wabi sabi. Casi desde sus comienzos el wabi sabi se ha asociado con el budismo Zen. En muchos aspectos, podría denominarse incluso el Zen de las cosas, puesto que ilustra muchos de sus principios espirituales y filosóficos.

Los primeros japoneses que tuvieron relación con el wabi sabi, maestros, sacerdotes y monjes, practicaban el Zen y estaban impregnados de su mentalidad. Uno de los principales temas de este pensamiento es un agudo antirracionalismo. En esta doctrina el conocimiento esencial sólo se puede transmitir de pensamiento a pensamiento, no a través de ninguna palabra escrita o hablada. El budismo Zen siempre ha recelado de los riesgos de lenguaje y lo ha considerado como el mayor obstáculo para una verdadera comprensión. La frase furyu monji, literalmente «no depender de palabras ni textos», denota el concepto Zen según el cual las palabras no pueden transmitir una comprensión profunda. Los que saben no dicen, los que dicen no saben. A nivel pragmático, este precepto está destinado a reducir las interpretaciones erróneas de conceptos que se prestan a malentendidos. Como consecuencia, se podría decir que se ha evitado cuidadosamente dar una definición clara y descriptiva del wabi sabi.

Algunos críticos japoneses opinan que el wabi sabi necesita mantener sus cualidades misteriosas y elusivas, difíciles de definir, porque la inefabilidad es parte de su singularidad. Creen que el wabi sabi un fin en sí mismo, que nunca puede llegar a captarse del todo. Desde esta posición ventajosa, un conocimiento parcial o indefinible es, simplemente, otro aspecto de la cualidad de "incompleto" inherente al wabi sabi.

Origen

La palabra wabi procede del verbo wabu, que significa languidecer, y del adjetivo wabishii, que se usaba para describir los sentimientos de soledad, desolación y desdicha. Sin embargo, los literatos de los periodos Kamakura y Muromachi usaron estas connotaciones negativas de una forma mucho más positiva para expresar una vida que se había liberado del mundo material. Así, wabi, significa realmente «pobreza», es decir, no depender de las cosas terrenas —riqueza, poder, reputación— y sin embargo sentir interiormente la presencia de algo sumamente valioso por encima del tiempo y la posición social: esto es lo que en esencia constituye wabi.

Una vida de pobreza era el ideal Zen al que aspiraban los monjes que deseaban alcanzar la verdad última de la realidad, de ahí que surgiera, de estas imágenes negativas, el ideal de una persona que ha trascendido el deseo de gozar de las comodidades del mundo físico y ha conseguido encontrar la paz y la armonía en la vida de lo más sencillo. Se aprende a ser autosuficiente con la insuficiencia de las cosas.

La palabra sabi intenta transmitir una sensación de desolación. Implica un espíritu de absoluta soledad y la idea de que no hay nada que permanezca inmutable y de que todos los seres vivos están destinados a morir. Procede del vivo deseo que sentimos de recuperar el mundo de nuestra infancia, el mundo del momento presente, no definido por el lenguaje o los valores que constituye una pura experiencia de la realidad.

La soledad, por ejemplo, de un trozo de verde en la incipiente primavera comunica la idea de sabi o wabi, pues en ese pequeño rincón de verdor está contenida la sugerencia de la fuerza vital en medio de la desolación del invierno, como podemos observar en el siguiente poema de Fujiwara Iyetaka, poeta japonés del siglo XII:

A quienes solo anhelan que florezcan los cerezos,

¡como me gustaría enseñarles la primavera

que resplandece desde unas matas de hierba verde

en la aldea de montaña cubierta por la nieve!

Es solo un tímido atisbo del poder de la vida lo que se afirma en la forma de un pequeño trozo de tierra cubierto por la hierba, pero quien tenga la adecuada capacidad de percibir podrá discernir a la primavera que comienza su expansión bajo la nieve.

Más en Drosophila Design

15
May
2010

EL ACCESO AL TRABAJO DE ARQUITECTURA

Del blog Islas y Territorio, de Federico García Barba (Arquitecto en La Laguna, Tenerife) extraemos este post que habla de como se ha redefinido la situación de los arquitectos en la sociedad española.

http://islasterritorio.blogspot.com/2010/05/el-acceso-al-trabajo-de-arquitectura.html


Más en:

30
Abr
2010

Sexta edición del ciclo sobre ARQUITECTURA e INGENIERIA

Con la primavera llegan de nuevo las conferencias organizadas por la universidad en la Fundación COAM (c/ Piamonte 23). Y éste año con unos invitados muy apetecibles (intelectualmente).
Dejo aquí el ingenioso cartel de la convocatoria:
.

24
Mar
2010

Estambul, de Orhan Pamuk

Si hoy en día se dice que la globalización lo está convirtiendo todo en genérico, éste libro demuestra que no tiene porqué ser así:

La vida y la evolución personal de Pamuk van ligadas a su ciudad, y a los destinos de su país. Y él lo explica con una visión amplia y sincera. Amplia porque resulta admirable como una persona con la suficiente lucidez puede entender en qué manera le han influido sus circunstancias, como le han moldeado su tiempo y su lugar, en vez de pensar que como individuo está por encima de los destinos que ya le han sido dados por sus circunstancias . Y sincera porque es un auténtico striptease, una narración que que desnuda hechos y pensamientos certeros que otros solo le contarían a su psicólogo. En este libro Pamuk nos desvela el centro de su persona, su más profundo ser: su infancia. Hay quienes pensamos que nuestra patria es la infancia; para Pamuk su patria y su infancia son lo mismo. Lo mismo son los recuerdos de sus padres que los de su barrio de Nisantasi en los años 60: son parte de su identidad.

Así Pamuk nos va desvelando a la vez como era de niño la relación con su familia, sus amigos de infancia y juventud, y su ciudad. Y como al igual que a él, Estambul influía a sus conciudadanos; aplastados como generación por la larga sombra del derrumbe del Imperio Otomano, y las décadas posteriores de depresión económica, dando lugar a lo que él llama “la amargura” de los estambulíes. Una generación sin esperanzas de futuro, ni orgullo de su pasado. Atrapada en una impostada identidad occidentalizante, que no deja lugar a las raíces, al arraigo. El arraigo es la base del sentir de Pamuk. Y se formaliza en cada esquina de su ciudad; en las ruinas olvidadas y abandonadas que se veían por toda la ciudad.

Es ésta la historia subjetiva, urbana y sentimental del joven Orhan, vista desde sus 50 años. Orhan estudió arquitectura, pero necesitó expresarse de otra manera. Y en este libro nos regala el sentido de su identidad, y el corazón de su ciudad.

FICHA:

Título: Estambul
Autor: Orhan Pamuk
Sello: DeBols!llo
Fecha publicación: 03/2009
Páginas: 448
Precio con IVA: 8,95 €

Más en:

Sobre este blog

Avatar de hdiaz

Somos dos estudiantes de Arquitectura de la UEM que como vínculo de nuestro Proyecto de Fin de Carrera con el ejercicio profesional hemos materializado en esta iniciativa [Drosophila Design] nuestras dos pasiones: la arquitectura y el diseño gráfico.

Mis tags

Suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

LICENCIA