Palabrotas

Lo que hace posible que leas esto

19
Feb
2012

Despedida y cierre, nos mudamos

Como habrá visto el hipotético lector de Palabrotas, los últimos (y muy lejanos) posts han venido siendo sobre temas muy diferentes a los que solíamos tratar sobre lengua y lingüística. Esto obedece a un interés cada vez más grande de este autor respecto a los cambios sociales en la sociedad informacional; fruto de este interés y las consiguientes lecturas he publicado una reflexión sobre la enseñanza, el aprendizaje , la universidad y la ética hacker en la sociedad informacional (que le invito a descargar y leer). Palabrotas, por tanto, era evidente que se había quedado estrecho y moribundo. Trasferimos el alma de este al nuevo blog Hackers contra zombis, en el que esperamos contar con muchos de los que nos siguieron aquí durante cuatro años. No es una despedida, solo un «continúa». De corazón, gracias a los entrevistados, los colaboradores, los compañeros y, sobre todo, a los lectores. Nos seguimos leyendo.

17
Jun
2011

El 15M, lo que veo

El 15M es un síntoma, no el problema. Pero los zombis no lo entienden. Los políticos, que son zombis por antonomasia, menos aún: para la derecha son ultraizquierda; para la izquierda, antisistemas; para los nacionalistas, nacionalistas del otro ente imaginado y así hasta el infinito con tal de no admitir que "ellos" son "nosotros".

Para explicarlo, los medios aplicaron los mismo esquemas sociales tradicionales que ayudan a perpetuar. Les buscaron líderes, pero, cuando no los encontraron, les atribuyeron ser fruto de conspiraciones varias. Para poder procesarlo (y vender libros de paso) se inventaron la etiqueta de "indignados", aunque muy pocos han leído el panfleto de Stephan Hassel y nadie lo cita en la asambleas. Indignaos no es el moadelo, que nadie se equivoque. Ahora los medios buscan unir el 15M a la violencia, a los okupas y a los que están fuera del sistema. El problema es que fuera del sistema estamos todos, solo nos dejan entrar un instante cada cuatro años. Y los zombis, muertos como están, no se enteran.

La crisis llegó porque nosotros, todos, la trajimos de la mano. Nadie nos obligó a firmar hipotecas que sabíamos sobrevaloradas para tener una vivienda en propiedad, nadie nos obligó a firmar las letras del Seat León, nadie protestó cuando nos matriculábamos en carreras que nos permitían ser parte del sistema a cambio de una tajada… Los bancos invertían nuestro dinero en los mercados (como siguen haciendo) y nadie protestó mientras le daba dividendos a final de año. Todos queríamos entrar en la fiesta y aspirábamos a encontrar una invitación.

El 15M y lo que vendrá (como ya dijimos) es el síntoma del derrumbe de los paradigmas de la ola industrial (por ejemplo: el nacionalismo, la democracia liberal, la economía de amiguetes, la división entre trabajo, o "producción", y descanso, o "consumo"), si bien la acampada en Sol tiene más de acontecimiento sentimental que de revolución, dada la falta de reflexión y la ausencia de referencias contemporáneas, es el simbólico principio del final de una era. ¿Qué es lo que viene? No Marx o la Escuela de Chicago, sino Peter Wolfram y la certeza de que somos una red: el número de Dunbar y los seis grados de separación. Esa realidad va a determinar nuevos modelos económicos, sociales, familiares, políticos y personales. Pero la tercera ola no llegará hasta que cada uno de nosotros asuma que es parte del problema y, por lo tanto, parte de la solución. Esa es la última y poderosa revolución.

17
May
2011

Es la hora de las ciberturbas

Estamos asistiendo en estos días a la forma de movilización contemporánea: la ciberturba. De la misma forma y con parecido origen que en Túnez, Portugal o Egipto las masas se movilizan pidiendo democracia. Si quiere saber algo más, en el número actual de la revista Diplomacia estudiamos el fenómeno (pág. 38, 12 del Suplemento).

15
Abr
2011

Ni la Ortografía ni la Gramática en la web de la RAE

A pesar de lo que nos cuesta la RAE, seguimos sin poder acceder a una versión electrónica de las recientes y vitales obras de la Academia: la Ortografía y la Gramática. El español es de todos sus hablantes, evidentemente, pero si quieres conocer la variedad normativa o resolver una duda no hay más remedio: pagar.

La Academia empezó bien con la anterior edición electrónica de la Ortografía a libre disposición en su web y una versión impresa de pago, pero se ha dejado llevar por las editoriales a un mundo que ya no existe. Intuyo que dentro de muy muy poco el sunami de la realidad va a poner a libre disposición de los hablantes las ediciones digitales de ambas obras. Hagan una búsqueda en su buscador favorito si no me creen. ¿No daría mejor imagen que la propia RAE nos proveyera directamente de sus obras en formato electrónico a todos los contribuyentes y usuarios del español ?

A veces nos cuesta mucho vencer los tópicos sobre la Academia, pero tampoco es que ella haga nada por dar otra imagen, la verdad.

25
Ene
2011

¿Catar o Qatar?

Leo en el excelente blog de Eva una entrada sobre la reforma ortográfica que confirma mi idea de lo mal que explicamos las bases del español estándar. En el texto se transluce que todo en la RAE obedece a caprichos arbitrarios de viejecitos de barba cana atiborrados con Anís del Mono. Si bien es cierto, como podéis leer más abajo, que no entiendo las veleidades descriptivas de la Academia (pues no es su objetivo), también es verdad que los hispanos contamos con una variente escrita extraordinariamente coherente gracias a las sucesivas reformas. A pesar de que no seamos conscientes de ello (a veces, ni la propia RAE a juzgar por sus explicaciones).

Me quedo con un ejemplo, que me han preguntado bastantes veces supongo que por mor del fútbol: ¿Catar o Qatar?. Dice Eva en su post:

"Pero resulta que Iraq y Qatar se escriben con q no porque nos guste mas, sino porque así es como se transcribe correctamente a la grafía española, y lo mismo ocurre con Qatar. En árabe, el fonema /k/ no es el mismo que /q/, que es la glotalización del primero. No es lo mismo /kalb/ que /qalb/: la primera significa “perro”, y la segunda, “corazón”. Pues Iraq en árabe se escribe con qaf y no con kaf (respectivos nombres de las letras), y lo mismo ocurre con Qatar."

El arabismo español tiene un gran peso intelectual al que no me atrevería nunca a discutir, sin embargo, la argumentación susodicha es falaz. La razón es simple, no podemos escribir Qatar porque estaríamos usando una letra que no existe en el español escrito. Sí, como lo leen: la Q no existe. Nunca se usa sola, es parte del dígrafo QU-. Por eso no podemos escribir Qeso ni Quadra ni Qasa. El sonido /k/ en español estándar se escribe con la c (ca, co, cu) y el dígrafo qu- (que, qui). El uso de las dos grafías (C y QU-) se explica por el origen etimológico de cada palabra. Más recientemente se aceptó la K (de origen griego, no latino como la C y la QU-) por respeto a la grafía original de los extranjerismos que se naturalizaban al español estándar, pero frecuentemente se acepta su escritura con las dos grafías: kilo o quilo.

Así que, igual que los lingüistas hispanos usan un código específico para la transcripción fonética de textos (normalmente el de la AFI, pero tambíén el de la RFE) para, por ejemplo, transcribir "caza" en el dialecto septentrional como [ 'kaθa ], eso no quiere decir que cuando usen el código del español estándar puedan escribir kaθa, sería incorrecto. Si escribimos en español normativo, la secuencia de sonidos /katár/ se transcribe como Catar, ni Qatar ni Iraq son parte del español escrito.

13
Ene
2011

Las cifras, en coma (otro capón a la RAE)

Por el momento, la nueva Ortografía de la RAE dictamina que la coma se puede usar también para separar las centenas y los miles en las cifras, además de sólo el punto como sucedía hasta ahora (o sea: «once mil» se escribiría también 11,000 además de 11.000). La razón es que en algunos países hispanos (básicamente México y Centroamérica) se usa así por influencia del inglés, que deja la coma para dichos menesteres y el punto para los decimales, al revés que en español. La escasa nula formación ortotipográfica del hispano medio le deja desvalido ante el vecino poderoso. Y la RAE encima se pone de su parte.

La duda es, ya que también se usan la coma y el punto para separar los decimales, si ahora entonces podemos escribir «once mil coma tres», o «punto tres», de esta forma: 11,000,03 o 11.000.03. ¿Cómo diferenciamos los decimales de las centenas o los miles? Si algún día la RAE cuelga la Ortografía en Internet, se lo cuento.

...

¿Cuándo se dará cuenta la RAE de que el estudio y la descripción del español es responsabilidad de los filólogos, de los lingüistas, de los psicólogos, de los sociólogos, historiadores, antropólogos y demás especialistas? El uso es cosa de nosotros, los usuarios, un escritor peruano a un electricista de Barcelona. La RAE está para poner las normas de una variedad inexistente del español que llamamos estándar o general en la que todos nos podemos comunicar con eficacia. El que no cumpla las normas de esa variedad tendrá que ajustarse. Agradar a todos los que se juzga es imposible, dura lex sed lex.

17
Dic
2010

Oprobio y vergüenza para la RAE

Se presenta la nueva edición de la Ortografía (y se presentó ya la nueva edición de la Gramática) con bombos y alharacas en todos los medios, que se hacen eco de las novedades y los cambios, como no podía ser menos. El hispano medio acude a internet para entender los cambios y comprobar en qué consisten. De nada vale: la web de la RAE no aloja ni la Ortografía ni la Gramática (ni la de Asociación de Academias tampoco). ¿Cómo verifica el usuario del español estándar si usa correctamente o no las normas que inventa la Academia? Pues comprando los libros que editan las rumbosas editoriales (Espasa y Santillana) que trabajan con las academias.

El problema es que la RAE investiga, escribe y edita dichas obras con nuestro dinero, el suyo y el mío, vía Presupuestos Generales del Estado: 3,7 millones de euros, en 2008, para gastos generales; y otros tantos para proyectos concretos como el Diccionario histórico (del que áun no se sabe nada). Ningún problema por ello, pero qué menos que permitir el acceso a todos los contribuyentes, los que pueden pagar 120 euros por la Gramática y los que no, al conocimiento comúnmente sufragado.

¿O es que la lengua de todos no es política social?

08
Nov
2010

Una reforma ortográfica sin novedades

No hay apenas cambios en la reforma ortográfica, a pesar de lo que digan los medios. Supongo que la confusión es culpa de la agencia de comunicación de la Academia: había que conseguir espacio en los medios para promocionar la nueva edición de la Ortografía. Desconozco el origen del enredo (aunque me barrunto una nota de prensa escrita en algún departamento de Márquetin supervisado por un MBA), pero casi ninguna de las supuestas novedades de la Ortografía lo son: ni la tilde optativa de sólo (que ya lo era desde 1959) ni la ye (ya se llamaba así) ni la ch y la ll eran letras (son dígrafos, como la rr) ni la grafía de Irak. Otras lo son a medias: la medida racional de unir el prefijo ex a la palabra que la precede (exalumno en vez del anterior ex alumno), como el resto de prefijos, o la incompresible s plural para DVDs que rompe todas las reglas morfológicas (debe ser el sector ye-ye de la RAE).

En realidad, lo que me temo es que por vender unos ejemplares se ha vuelto a dañar la imagen popular de la Academia, ya saben: un grupo de entrañables viejitos que se reúnen los jueves para achisparse con anís e inventar caprichosas reglas con las que torturar a los ciudadanos que quieren transcribir el español. A ver quién es el guapo que convence al españolito medio de que no, que las reglas de la Academia no son arbitrarias, que son coherentes y que las reformas, cuando las hay, buscan reforzar dicha coherencia y acabar con las excepciones injustificadas. Con noticias explicadas así, me temo que el hispano medio nunca llegará a aplicar las fáciles y lógicas reglas de la versión escrita de su idioma. A lo mejor es lo que quieren.

22
Sep
2010

Por qué uso la Wikepedia en clase

Wikipedia es una de las diez páginas más visitadas en Internet. En España, es indiscutible: todo el mundo la usa como referencia, incluidos los propios medios de comunicación que la atacan. Sin embargo, aún es tabú admitir públicamente su uso como fuente de referencia en un nuevo caso de «haz lo que digo y no lo que hago».

En la Academia esta tendecia es todavía más fuerte, ni siquiera se ha producido el debate público, como en otras universidades extranjeras. Sin embargo, la evidencia y el lamento de los profesores por su uso entre el alumnado es muy frecuente a pesar de que, de nuevo, todos la usamos como fuente de información, lo admitamos o no.

El problema está en aplicar estructuras mentales de la era industrial en plena sociedad de la información. Hace años, la información era de difícil acceso, estaba encerrada en bibliotecas (en España, escasas y para uso de especialistas), hasta que las enciclopedias llegaron a los hogares de la clase media que se lanzó a comprarlas con avidez para mejorar los trabajos escolares de sus hijos. La Larousse o la Espasa eran instituciones, hitos referenciales en muchos hogares: «míralo en la enciclopedia, niño». Su voz no se discutía. Lo decía la enciclopedia (o el profesor o la televisión) y no había más que discutir.

Si aplicamos este mismo esquema a la sociedad contemporánea, tenemos varios problemas. Detrás de Wikipedia no hay un grupo editorial, sino gente anónima, cualquiera puede escribir (hagan la prueba) o mejorar un artículo lo que provoca que los textos nunca se fijen. En estos tiempos líquidos, la información releva su verdadera cara: se mueve, fluctúa. Nunca hemos de fiarnos totalmente de un artículo de la Wikipedia como lo hacíamos de las viejas enciclopedias, sería un error. Entonces, ¿por qué me gusta la Wikipedia?

Me gusta porque nace de la colaboración entre miembros de una comunidad abierta a la que todos podemos pertenecer, porque es gratis, porque guarda el equilibrio, y, sobre todo, porque es una fuente de información muy fiable siempre que contrastemos la información con otras (algo imprescindible en la sociedad de la información) y observemos los indicadores de calidad secundarios en los artículos, como el uso de bibliografía, fuentes, citas o una correcta ortografía.

Si entra en la Wikipedia y encuentra un error, no lo critique, enmiéndelo (sólo tiene que pulsar en la pestaña superior), así miles de personas se beneficiarán de su conocimiento como usted se beneficia cada vez que la consulta. Colabore con la primera utopía real: conocimiento para todos.

14
Sep
2010

Por qué la Publicidad necesita asesores lingüísticos

Con el dinero que cuesta una campaña de publicidad, ¿por qué aún hay agencias que no emplean un pequeño porcentaje en consultar a un asesor lingüístico que les ahorre el destrozo de la marca de su cliente?

Como ejemplo este cartel en la parada del bus. Le propongo que busque los errores. La solución, debajo.


Toda la puntuación que podía estar mal en este anuncio de la agencia BBDO para Galp, lo está. Una posible corrección: «Eva, ¿crees en las señales? Pues esta es una: todo saldrá bien.» o también «Eva, ¿crees en las señales? Pues ésta es una. Todo saldrá bien.»

¿Se le ocurre otra solución?

Sobre este blog

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Me llamo Jorge Jiménez, soy profesor de español en la Facultad de Comunicación y Humanidades, lo que me obliga a aprender cada vez más, y confirmar que cada vez sé menos, sobre este instinto del lenguaje.

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