Ayuda a Haití
Es un deber moral ayudar a Haití; pero no debemos hacerlo porque los noticieros nos abrumen con imágenes y noticias del desastre, sino por convicciones personales. Pero Haití ya existía antes del terremoto y las condiciones de vida eran paupérrimas y nadie se acordaba de ellos, muchos de los que hoy ayudan desconocían que existiera ese país y muchos de los que ayudarán dentro de unas semanas lo olvidarán, en el momento en que los cientos de periodistas lo abandonen. Allá se quedará esa pobre gente con su desastre. Hace unos días pude escuchar en una radio española a un superviviente del terremoto y pedía agua, comida, medicina porque a su barrio no llegaba nada. La ayuda no llega a las personas, se queda en los titulares del periódico o del noticiero de televisión. Un euro no es nada para un europeo, un euro no es nada para un haitiano pero una botella de agua que cuesta un euro es vital para una persona. Espero que la ayuda llegue al foco del problema, a las personas y sea suficiente para recomponer su vida; siempre es un privilegio vivir pero no de cualquier manera.
Y recordemos que en este mundo hay muchos Haitís y como dice la canción de Serrat "no esperes que un hombre muera para saber que algo corre peligro, ni a que te digan los libros lo que está pasando ahí fuera". Pero seguirá ocurriendo;
1 comentario · Escribe aquí tu comentario
Josemaría Torregrosa -
14 Marzo 2010, 13:09Muy buena entrada, es realmente lo que ocurre, la gente solo parece mostrar compasión o tristeza cuando ve en la televisión los muertos y la gente pidiendo ayuda de forma desesperada. Y en el momento que deje de interesarle a los medios de comunicación seguir informando sobre este tipo de desgracias, tambíen la gente se olvidará, ya que se encuentran más agustos haciendo caso omiso a su conciencia.
Saludos
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